¡Eh! ¿Qué hay? ¿Nos vamos de fiesta?
No te ilusiones, no es que vayamos a hacer otra cosa aparte de bailar y emborracharnos un poco. Hay que evitar que las malas lenguas divulguen nuestra auténtica naturaleza, ¿recuerdas? Que vean lo que nosotras queramos que vean y nada más.
¿Sabes por qué te lo digo? A ver, ¿alguna vez has hecho algo de lo que te arrepintieras por lo que pudieran pensar los demás? Seguro que sí, todo el mundo oculta secretos de los que se avergüenzan. Es normal, hay que guardar las apariencias y evitar las habladurías.
Yo misma me lie con quien no debía una vez y salí mal parada. ¿La cagué? Sí. ¿Me arrepentí? No. ¿Me gustó? Sí.
A lo que voy, no te reprimas y complácete, pues nadie más lo hará por ti. ¡Disfruta de tus caprichos!, pues eso es lo que te llevarás a la tumba igual que esta charla. Confío en ti.
Lo único que NUNCA debes descuidar es la discreción.
¿Seguimos con la charla en el club?

Pd: Ay, ¡casi lo olvido! Tengo un conocido que escribió algo parecido a lo que me pasó, al igual te interesa. Son los capítulos 26 y 27 de su obra LHDME2, te dejo el enlace por aquí. Léelo en privado para no comprometer tu imagen —ni la mía—, pero que no te avergüence disfrutar de una lectura picante.