¡Eh, tú! Sí, tú, la personita que está leyendo esto.
¿Qué pasa? ¿Te sientes un poco de bajón? ¡Venga ya, espabila! No dejes que nada ni nadie te quite la sonrisa. ¡Eres genial tal y como eres! No necesitas cambiar ni un ápice para complacer a los demás. ¡Mándalos a freír espárragos si te molestan!
Recuerda que la vida es una puta montaña rusa, pero tú eres la puta ama del volante. ¡Así que pisa el acelerador y disfruta del viaje! No dejes que nada te detenga. ¡Tú puedes con todo! Y si no, me llamas y les damos una paliza juntos, ¡ja, ja!
¡Un abrazo enorme, preciosura! Y recuerda… ¡SONRÍE! La vida es demasiado corta para amargarse.
