Espera, ¿la princesita está llorando otra vez? ¡Qué patética!
¿Así es como afrontas los golpes de la vida? ¿Esa es tu actitud cuando la cruda realidad te rompe la boca de un puñetazo? ¡Menuda nenaza de mamá y papá!
¡Levántate, coño! Deja de agachar la cabeza y de permitir que te pisoteen como si fueras una perrita sumisa y obediente. Si quieres portarte como una perra, entonces sé una perra de verdad. Ladra, muerde, ¡destroza, coño! Encara la vida y demuéstrale al mundo de qué estás hecha.
Procura ser fuerte o a quien le vas a comer el coño va a ser a mí.
Venga, ¡que te follen!
